Obra que vertebra los tráficos de los polígonos industriales de la zona, con el objetivo de evitar que los vehículos pesados atraviesen el núcleo urbano de Vila-real y proporcionando continuidad a los tráficos urbanos. La Ronda está formada por cinco enlaces, todos ellos a nivel y resueltos mediante glorietas. Su diseño permite el futuro desdoblamiento por el lado este de la misma, por lo que el espacio que ocupará la segunda calzada se destina a la creación de una vía ciclo peatonal y zona ajardinada a nivel del terreno natural, colaborando a una mayor integración de la vía con el entorno natural.